Se sacrifica toda la niñez con estas palabras “prepárate para el futuro” Y durante ese tiempo el niño se aburre” F. Dolto
Cuando nosotros los adultos nos planteamos la necesidad de preparar a nuestros hijos para un futuro: el ingreso escolar, el pasaje a un grado de mayor dificultad etc.- tendemos a querer asegurarnos que nuestros hijos tengan TODOS los recursos para un buen desempeño, quizás con la sana intención de evitarles posibles fracasos y en esta “intención” los perdemos de vista a ellos y sus intereses.
Si se trata del ingreso a primer grado, en preescolar esperamos que ya sepan leer o al menos que conozcan todas las letras. Si pasan a cuarto grado, ya en tercero les pedimos que cumplan con las mismas exigencias que en cuarto porque el año que viene….…y así…los chicos hacen lo que pueden para adaptarse a nuestras exigencias.
Focalizamos el fin, sin permitirles transitar los medios. Ej. “Mirá que cuarto grado es difícil, es bisagra, para lo que viene…” A lo que los chicos con plena lógica responden: “Recién empiezo 3º!!!”
Sería oportuno entonces, que nosotros los adultos, pensemos qué nos pasa con nuestro miedo al fracaso o el miedo a no estar siempre a la altura de…
Si nos encontramos con chicos muy estimulados y que realmente demuestran interés, esto no sería preocupante, ya que responden a estas exigencias (quizás con costos mas invisibles, que veremos mas adelante).
Por el contrario, si no demuestran una adaptación a este ritmo y a estas expectativas, quizás lo que les sucede queda mas a la vista:
* carpetas por completar
* actividades que rehacer, notas de la docente
* hacemos los deberes POR ellos y no CON ellos etc., etc.
En ambos casos, siempre vale la pena que repensemos qué sucede con nuestros hijos cuando los apuramos y dejamos de acompañarlos en estos momentos de cambio e incertidumbre y en su lugar les exigimos que se adapten.
Estos cambios representan momentos de crisis en el crecimiento de nuestros hijos, y como tal, transitarlas es lo que les dará la verdadera oportunidad de crecer.
Proponemos el estar disponibles como adultos para que ellos encuentren palabras que nombren todo lo que van viviendo, miedos, angustias, éxitos, fracasos, etc.… Que ellos mismos puedan transitar los momentos difíciles de cambio, dejando de lado nuestros propios miedos, los liberaremos de esta idea tramposa de prepararlo para le futuro.
“El secreto de la salud, mental y corporal, está en no lamentarse por el pasado, preocuparse por el futuro, ni adelantarse a los problemas, sino vivir sabia y seriamente el ahora!” Buda
Lic. Roxana Ale









Lic. Roxana Ale
Lic. Malena del Franco
Lic.Carmen 