Hoy nos gustaría compartir con ustedes algunos de nuestros pensamientos sobre las tantas veces en que actuamos automáticamente: tomamos decisiones, hablamos, pedimos, nos dirigimos hacia una meta etc.. Sin saber realmente si es lo que profundamente queremos…
Repetidas veces nos encontramos haciendo algo que no elegimos (al menos conscientemente), respondiendo a cosas que “no nos incumben”, pidiendo algo que no es lo que realmente necesitamos o queremos, diciendo palabras de otros, sin registro de nuestras propias necesidades. Necesidades que tarde o temprano, de alguna manera se van a hacer oir…. Lo importante es que al menos nosotros podamos escucharlas.
Esas tantas experiencias cotidianas que se repiten CON MI hogar, CON MI trabajo, CON MI pareja, CON MIs padres, CON MIs hijos, … en realidad empiezan CONMIGO.
Esta manera diaria que cada uno tenemos de relacionarnos , muestran la “huella” por la que pasamos una y otra vez. Huella que se evidencia, que se repite, en cada uno de nuestros roles: mujer/ hombre, esposa/esposo, madre-padre, hija/o, amigo/a, profesional etc. etc.
Nuestra voz interior, poco a poco se hace presente, nos muestra que esta huella nos hace sentir algo. ¿Cuándo se hace presente? Cuando nos sentimos enojados, frustrados , expectantes, desilusionados, angustiados, tristes, desbordados, contenidos, con miedos, solos… aunque no lo podamos reconocer conscientemente…
Cada uno de nosotros podemos hacer algo por nosotros. Descubrir que estas cosas nos pasan, y que sin darnos cuenta nos vamos alejando de aquello que realmente sentimos y deseamos. Ya nosotros como adultos podemos emplear nuestros propios recursos para lograr lo que queremos, pero primero tenemos que saber QUE es, saliendo de esta manera automática de relacionarnos..
¿POR QUE QUIERO LOGRAR ESTO? …¿PARA QUE QUIERO ESTO? ¿QUE ME POSIBILITA ESTO? ¿COMO ME HACE SENTIR?
Vale la pena preguntarnos, indagar ….
Creemos profundamente, que el sentir nos dará la oportunidad de descubrirnos y mirarnos genuinamente. Nuestros sentimientos y emociones son la manifestación mas tangible de nuestro ser interior. Animémonos a descubrirlos, a sentirnos, a contactarnos para poder vivenciarlos con mayor plenitud, dando lugar a nuestro ser verdadero…a nuestro deseo…y actuar en consecuencia.
Y si no podemos solos, siempre podemos encontrar ayuda.
Malena del Franco



