Adicciones …Cuando el alma pide…


En los últimos años hemos escuchado miles de alternativas para “combatir” las adicciones. Desde internaciones, pasando por ofrecerles a los jóvenes una “diversión sana” retirando alcohol de las fiestas, controles permanentes, rendiciones de cuenta, etc, etc…Todo esto con la ilusión de que así nos podemos quedar tranquilos. Ya está… miramos un rato, controlamos y listo…

Así “no vemos” que los chicos se escapan de la escuela y se juntan a tomar a cualquier hora del día… No vemos que aún estando nosotros en casa las bebidas se triplican porque alguien conoce a alguien que te las manda en moto a cualquier hora… Porque los dealers venden en nuestras caras…Porque nos falta plata pero le restamos importancia ó entregamos plata, auto, celular, ropa  a caudales sin preguntar para qué lo necesitan…Así pendulamos como padres, entre los extremos. Así nuestros hijos siguen estando solos…

¿Para qué un niño, un joven ó adulto entra en un vínculo adictivo, en el cual NECESITA TENER Y CONSUMIR: drogas, alcohol, sexo, trabajo, tabaco,reconocimiento social , ropa, dinero, comida etc, etc…

¿Por qué esta necesidad de tener esto, sin lo cual siento que me muero?

Cuando hablamos de las necesidades básicas del bebé, nos referimos a: contacto permanente, alimento permanente, palabras que le den significado a todo el universo de sensaciones y emociones que el bebé siente, minuto a minuto. Sin esto la sensación es de vacío, de muerte. Un maternaje, una crianza será más eficaz, mientras más veces el bebé obtenga esto que necesita de parte del adulto que lo cuida…

La mayoría de nosotros crecemos con escasas respuestas a estas necesidades originales.

Algunos nos hiperacomodamos y nos convertimos en grandes autogestores – no necesitamos nada de nadie, controlamos todo y esto “nos calma”. Por otro lado estamos quienes necesitamos todo el tiempo de otro que nos nutra, para sentirnos completos, llenos y no sentir el vacío interno, del cual provenimos.

Con qué o quiénes nos llenamos irá variando. El pulso se repite. Soledad, desamparo, … necesidad de llenar para evitar esta sensación de muerte, saciedad, sensación de vacío… y así el círculo se perpetúa.

El acompañamiento amoroso, la cercanía, la mirada genuina, son algunos de los ingredientes que nos permitirán comenzar a llenarnos de nosotros para empezar, paulatinamente, a dejar de sentirnos tan vacíos…

Roxana Ale


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