
Generalmente cuando nuestros hijos están terminando su educación secundaria, surgen infinitas escenas temidas para nosotros los padres: desborde-descontrol-sexualidad desenfrenada-promiscuidad-peligro – alcohol- abuso de sustancias de todo tipo – no dormir – no parar – recurrir a lo que sea para seguir… Tememos el afuera, como si nosotros nada pudiéramos hacer…
Buenas noticias. Nosotros como padres, SI podemos hacer la diferencia. Para esto tenemos que involucrarnos, dejando de lado:
- con ellos no se puede ni hablar… - ya son grandes…
- el problema son los amigos… - no te cuentan nada…
Si tuviéramos que representar la adolescencia con una imagen, elegimos la langosta .
La sabia médica y psicoanalista francesa, Françoise Doltó nos ayuda a comprender un poco más acerca de este momento de nuestros hijos:
“PALABRAS PARA ADOLESCENTES O EL COMPLEJO DE LA LANGOSTA, cuando cambian de caparazón, pierden primero el viejo y quedan sin defensa por un tiempo hasta fabricar uno nuevo. Durante este tiempo se hallan en gran peligro. Para los adolescentes viene a ser la misma cosa. Fabricar un nuevo caparazón cuesta lágrimas y sudores… En las aguas de una langosta sin caparazón hay casi siempre UN CONGRIO que acecha, listo a devorarla. ¡La adolescencia es el drama de la langosta!. Nuestro congrio propio es todo lo que nos amenaza, en el interior de nosotros mismos y en ese exterior, en lo cual, a menudo no se piensa.”
Así, el viaje de egresados aparece como uno de los rituales de pasaje a la adultez. Momento de confiar en lo que como familia hemos acompañado hasta el momento.
¿Con qué recursos llegan los adolescentes a su viaje de egresados? ¿Con qué elementos cuentan para enfrentar las situaciones que se les presenten, con “tanta” libertad junta?
La autonomía, la autoregulación, se construye desde los primeros años de vida. La internalización de las pautas y límites son anteriores a estos hechos.
De nada vale quitarles el alcohol para una “sana diversión adolescente” cuando todos sabemos que no es necesario viajar 1600 km – LEJOS – para manifestarse de esta manera. Esto mismo también pueden hacerlo CERCA de casa. Buscan así encontrar satisfacción a su necesidad de LLENAR un VACIO de presencia, acompañamiento, guía, orientación y amorosidad. Hablamos de acortar la DISTANCIA EMOCIONAL, proponemos intentar estar mas CERCA de ellos.
Mensaje auspicioso:
Sí se puede hacer algo desde nuestro ser padres: no continuar poniendo “afuera” lo que debemos acompañar nosotros desde “adentro”.
Elegir - como padres de adolescentes – nuevos espacios de encuentro nos ayudará a no sentirnos tan solos en esta etapa de nuestros hijos.
Familias Actuales 2009
4775-9695
Hola querido equipo de flias actuales,
Al leer esto por momentos me pongo en la piel de adolescente una vez más…ni tan cerca ya, ni tan lejos aún…y suspiro al pensar qué solos que estábamos, porque era yo y todos los adolescentes que me rodeaban, lamentablemente sin excepción! Espero que todos los papás de adolescentes que lean esto puedan comprender la necesidad que su hijo tiene de ellos. Esperando que la información ayude, les envío un cariñoso saludo a todas!
Hola María gracias por prestar tus palabras para transmitir tan claramente cómo se sienten nuestros adolescentes.
Vos decís “me pongo en la piel de adolescente”… y es así, eso nos acerca, nos permite por un instante sentir la confusión,
inseguridad, euforia, tristeza, miedo, desafío y todo el torbellino de sensaciones y emociones que experimentamos como adolescentes.
Sentimos que hablar, nombrar, abrir espacios de comunicación es el camino para acortar distancias.
Siempre es un abrazo calentito recibir tus comentarios,
Desde Buenos Aires un abrazo grande para vos,
Roxana, Malena, Carmen y Silvia