El ser mujeres nos involucra en diferentes grupos de pertenencia: trabajo, gimna
sio, peluquería, sala de espera pediatras, jardines de infantes y colegios, amigas etc. En así que en diferentes momentos de nuestras vidas: casamiento, embarazos, partos, crianza – nos encontramos repitiendo y “deseando” certezas – nosotras llamaremos preconceptos – que responden a generalidades, lejos de nuestras particularidades. Les proponemos repensar algunos de estos PRECONCEPTOS.
Preconcepto N°1 No tengo contracciones
Información: “Mucha gente tiene registro de las contracciones y otras no. … Estas contracciones que sentimos como dolores menstruales o panza dura, son producidas por pequeñas descargas de occitocina que fisiológicamente comenzaran a modificar el cuello del útero. Primero harán que se vuelva muy blando, luego acortaran y finalmente de a poco lo irán abriendo.” Raquel Schalllman (Partera, Co-fundadora de la ONG” Dando a luz”)
Preconcepto N°2 Un parto rápido es mejor
Información: Cuanto más largo es, más probabilidades que todo transcurra naturalmente, menos doloroso para la mamá y el bebé. La inducción a través de occitocina sintética que muchas veces sin darnos cuenta acelera el trabajo de parto, genera contracciones más frecuentes, más dolorosas que agotan a la mama y al bebe – puede generar sufrimiento fetal que lleva a una cesárea.
Preconcepto N° 3 Hay mujeres que no tienen dilatación (por ende van a una cesárea)
Información TODAS las mujeres están en condiciones de tener contracciones que dilaten. Hay que acompañarlas y respetar los tiempos y formas de cada una. “cuando empieza el trabajo de parto aparecen exclusivamente las contracciones con esa sensación tipo dolor de ovarios. Poco a poco se hacen rítmicas y más frecuentes, hasta que el tiempo entre una y otra es de tres y diez minutos. La duración de cada una también se regulariza .suelen ser entre 20 y 50 segundos. Las que duran menos de 25 segundos no resultan dilatantes. Si no llegan a ese mínimo se está aún en un pre-parto, y en algún momento se harán más largas… este proceso de contracciones organizadas cada pocos minutos, y rítmicas, hará que el cuello del útero se vaya dilatando poco a poco. Puede durar cuatro, diez, quince o veinticuatro. En general a mayor frecuencia, más intensidad y menor posibilidad de soportar el dolor. Las embarazadas “generan” las contracciones que ellas y sus bebes están en condiciones de tolerar”. Raquel Schalllman (Partera, Co-fundadora de la ONG” Dando a luz”)
“Yo ni loca paso por parto vaginal, yo le pedí cesárea a mi médico”
“Yo le tengo pánico al parto, que me duerman toda y listo”
“yo prefiero cesárea, así no sentís nada”
Información ¿Desde dónde decimos estas palabras? Nuestros aspectos más infantiles nos toman completamente, creyendo que anestesiándonos pasaremos mejor el momento. Es a nuestro hijo a quien estamos ayudando a nacer, es una experiencia única… ¿A qué le tememos? ¿Al dolor, al sufrimiento? El sufrimiento tiene que ver con las situaciones de maltrato. En los grupos de padres se han comentado algunos de estos maltratos:
- Llegar a la clínica o sanatorio y no tener la cama solicitada,
- Apurarnos haciéndonos sentir que si ni lo hacemos rápido lo estamos haciendo mal o le vamos a producir lesiones a nuestro hijo
- Ser enviada a realizar el trabajo de parto en áreas que no son maternidad,
- Inducir el parto a través de occitocina sintética, a pesar de estar en franco trabajo de parto – con contracciones con la intensidad y frecuencia “esperables” – (Sin explicarnos que esta inducción acelerará las contracciones e intensificará el dolor).
Familias Actuales 2009
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