LO QUE EL DIVORCIO NOS DEJÓ

divorcio blog

- Yo no quiero ir a dormir a otro lado, quiero mi cama. Quiero a mis papás juntos

- Me dicen que esa otra también es mi casa. Yo quiero la de siempre

- Mi papá se fue a otro país y tiene una novia. Mi mamá no quiere que lo vea

- Yo pensé que me iban a regalar un perro y me dijeron: nos separamos – Mi papá y mis abuelos nos echaron de nuestra casa. Me dio miedo

Una y otra vez escuchamos estas expresiones de dolor, incertidumbre, miedo, ansiedad que irrumpe en el universo infantil cuando una familia se separa. Separación, junto con muerte y mudanzas – son crisis vitales que nos generan un altísimo nivel de estrés. Impactan en nuestro psiquismo y emociones dejando profundas huellas. Son PÉRDIDAS, que como tal implican un proceso de duelo. Los niños pierden referentes concretos: mamá y papá juntos, tener que ir a dos casas, dormir en dos habitaciones diferentes, en otras camas, tener que moverse cuando quizás no tienen ganas… Rápidamente los adultos insistimos: esta también es tu casa. Por supuesto, ese es un punto de llegada – no de partida.

La manera particular en que cada familia transcurra esto dependerá de la adultez, generosidad y amorosidad con que los adultos  acompañemos este proceso y de los recursos y edad que cada niño tenga.

Muchas veces los niños tienen claros indicios del proceso que lleva a una pareja a decidir una separación: peleas, enfrentamientos, gritos, portazos, frialdad, distanciamiento, impotencia, frustración. Todas estas emociones atraviesan el mundo de nuestros hijos. Ellos “saben” lo que ocurre. Otras veces parecería que todo estaba bien, y “de pronto” nos enteramos.  Cuando pasa el  shock, el momento de desagarro devastador, para niños y adultos,  podemos empezar a juntar las piezas de nuestra historia. Profundamente, nuestro ser “sabe”.

La manera en que nos separamos, estará íntimamente relacionada con la manera  en que nos emparejamos y transcurrimos nuestra pareja: si iniciamos infantilmente, nos separaremos infantilmente. Si nuestro vínculo estuvo atravesado por mentiras, ocultamientos, manipulaciones, sometimientos,  secretos, violencia (explícita o implícita), así será nuestra separación. Y los niños, será testigos involuntarios de esto. Ellos no eligen esto. Son arrastrados por esto, por eso les debemos las palabras que traduzcan y ayuden a elaborar lo que nos sucede como familia.

Nuestra responsabilidad como adultos, es acompañarlos y asegurarles que estaremos para acompañarlos en esta crisis. Nosotros a ellos y no viceversa. Los niños. ¿Cuántas veces los ponemos como excusas para seguir drenando cuentas y dolores pendientes?. Los colocamos como motín de nuestras guerras eternas. Los manipulamos para que “entiendan”.  Pocas veces, les preguntamos cómo están, qué quieren, qué necesitan, qué sienten. Los duelos son oportunidad de crecimiento y cambio.  En la vorágine de hoy no nos damos tiempo para esto. Hay que salir rápido,YA. Estar bien y a otra cosa.

Los duelos, duelen. Una separación, nos deja dolor, frustración, fin de un proyecto. Pérdida.  Nos duele a los adultos y a los niños también. A veces nos olvidamos de esto. Dolor no es quedarnos en el sufrimiento. Duelar es conectar profundamente con esto que hemos perdido, para poder aprender y no perpetuar la misma manera de relacionarnos. Y esto, lleva tiempo y paciencia (ciencia de la paz).

Poder reconocernos en nuestra historia, asumiéndolo con honestidad y adultez será un comienzo para sincerarnos con nosotros mismos y nuestros hijos.

Lic. Roxana Ale

Publicado en C - D - E | Etiquetado , , , , , , , , | 2 comentarios

Mandatos familiares: la fuerza de las creencias-

Somos muchos los que vivimos la vida esgrimiendo calificativos prestados acerca de nosotros mismos, con  el  más absoluto convencimiento de que SOMOS tal cual nos estamos describiendo:
“Soy muy fuerte, siempre lo fui”, “Soy indeciso, me cuesta elegir”, “Soy una incomunicada…siempre me costó  hablar”, “Soy miedoso…”, “No soy nada materialista, me conformo con lo que tengo”, “Soy comprensiva, no  me gusta discutir”….y la lista seguramente podría continuar a la medida de cada uno de nosotros.

El abanico de posibilidades para hablar acerca de lo que creemos que somos es, sin duda, muy extenso y  variado. Lo significativo es la fuerza y vigencia con que nuestros apelativos van asumiendo el rango de verdad  absoluta.
SOMOS así, completamente y tal cual nos describimos…
¿Quién de nosotros podría poner en dudas por un instante aquel rasgo que pareciera definirlo desde la  niñez, cualquiera que este sea?
¿Por qué dudar de mi “fortaleza o debilidad”, “madurez o inmadurez”, “valentía o temor”, “conformidad o   caprichos”, “tranquilidad o inquietud”…. Si yo sé que soy así desde siempre?

Lo que sabemos desde siempre, es que nos han prestado palabras para nombrarnos.
Y como estas provenían de las personas más importantes y significativas para nosotros, decidimos creerles y   servirnos de ellas para forjar nuestra identidad.

A menudo escuchamos frases como: “Yo era un desastre en el colegio”,“Yo siempre fui madura y responsable”,  “Yo era muy inquieto”, “Yo era mentirosa”, “Yo era muy demandante”, “Hacía escenas y  berrinches”, “Yo me arreglaba y no pedía nada, nunca traía problemas…era tranquila”….

Ahora nos preguntamos  y los invitamos a hacerse la misma pregunta: ¿Cómo sabemos que esto era así? ¿Quién  o quiénes nos contaron esta historia? ¿Quién o quiénes nos prestaron este traje y este personaje y nos aportaron el libreto?

Descubrimos con sorpresa muchas veces, y con gran alivio tarde o temprano, que las cosas tenían otros  matices. Por eso hay palabras y escenas que sentimos que no nos convencen del todo, se contradicen, se quedan  a mitad camino, parcializan.Y nosotros lo sentimos pero quizás no podemos explicarlo cabalmente…Algo vibra adentro nuestro pidiendo permiso y validación como sea y de una vez.

Validación de nuestro sentir  más íntimo y profundo que nos dice que el guión estaba escrito por otro autor que no éramos precisamente  nosotros…

Resulta ser que si ampliamos la lente, elevamos la mirada para tener mayor perspectiva, abrimos el audio   y  escuchamos otras voces, pero sobre todo la nuestra, entenderemos que el “caprichoso” que   éramos no hacía  más que pedir subiendo cada vez más el volumen del reclamo, algo que necesitaba y no se lo podían proveer…;  la “incomunicada” que nos contaron que fuimos, decidió callarse un día porque no disponía en realidad de  interlocutores abiertos y dispuestos al diálogo…; la “alumna 10” que durante mucho tiempo nos hizo sentir  orgullo, en realidad se sentía muy sola y no encontraba espacio emocional disponible para hacer algún pedido o  traer a la casa algún problema….

En fin, desde los zapatos adultos y tal vez con las mejores intenciones, o con pocas posibilidades reales,  como padres y figuras por demás significativas nos vinculamos con los otros, a través de el  clasificar, el  nombrar, el evaluar, el calificar, el diagnosticar y el etiquetar  conductas, palabras y actitudes,  siempre -  desde la propia perspectiva.

Y la mayoría de nosotros, nos lo creemos. Nos calzamos ese traje en el reparto y decidimos ser aquello que nos dijeron que  somos.

Como adultos –  sea lo que fuere que nos hayan dicho, muchas veces sentimos profundamente que son motes prestados. Palabras de otros que no somos enteramente nosotros mismos.

Quizás cueste, quizás duela, quizás necesitemos de un acompañamiento amoroso para poder hacerlo… pero   siempre es tiempo de empezar a devolver a sus dueños aquello que nos fue prestado allá y entonces, y  emprender un camino de búsqueda personal, que nos permita conocernos mejor, encontrar y construir  palabras propias que nos definan más acabadamente.

Es el mejor regalo que nos podemos hacer, por nosotros y por nuestros vínculos.

Lic. Carmen Villanueva
Familias Actuales.

Publicado en M - N - O - P | Etiquetado , , , , | 2 comentarios

Adolescencia y alcohol

Palabras para mi hijo

Creciste tan rápido- hijo mío- que me cuesta mucho entenderte y acomodarme a todos tus cambios. Tal vez porque aún no acepte del todo los míos.
Hasta ayer tus fines de semana transcurrían de día, al aire libre y en familia.
Hamburguesas, helados y gaseosas fueron dando lugar gradualmente a la noche, las previas, los boliches y los tragos con alcohol.
Esto es parte de tu crecimiento y de tu búsqueda. Arduo trabajo el de la adolescencia, probando nuevos rumbos, aventurando experiencias que los distingan del ser infantil, atravesando ritos de iniciación, con muchas definiciones por hacer y con un equipaje que no siempre resulta suficiente.

Y una noche, te intoxicaste con alcohol… Vos y un par más. El fin de semana pasado otros tres y el que viene…

Sé que va a volver a pasar una y otra vez porque los adultos hemos dejado espacios vacíos y avalamos colectivamente- aunque probablemente lo neguemos- el consumo de alcohol en nuestros chicos. Nos paralizamos frente a esto que la sociedad parece imponer. No hacemos nada. Entregamos a nuestros hijos y aceptamos- lo sepamos o no- que compren, consuman y se intoxiquen con alcohol cada fin de semana.

Puede que haya sido la primera y única vez, o la primera de varias que vendrán.
Puede que sea un hecho aislado o la punta del iceberg.
Dependerá de tantas cosas.
Es probable que estés buscando conocer tu límite y de una manera no muy grata lo hayas encontrado. Experimentaste y aprendiste algo, tal vez. Aunque la lección te deje el sabor amargo de la intoxicación y el vómito.
Puede que tu necesidad sea tan grande que un solo trago no te colme. Puede que necesites anestesiarte, perder el control y entregarte completamente a otro humano que se haga cargo de tu cuerpo inestable y tambaleante por un rato.
Ahora, ya estás alcoholizado. No es este el momento de tomar decisiones drásticas.
No es tiempo de sermones.
No es necesario un discurso.
No sirve de mucho dar cátedra.
Si vos “ya sabés”. Información no es lo que te falta.
Pero guardar silencio y no hablar de esto mañana, no es una opción.
Al no decirte nada te estaríamos diciendo mucho. Y, lo que es aún peor, te estaríamos dejando muy solo.

Como adultos hemos desoído completamente todas las señales que nos diste durante mucho tiempo. Preferimos suponer que no te pasaba nada, que era parte de la adolescencia de hoy, que no era para tanto ni tan grave. O que era tema de muchos y que no se podía hacer nada, pero que vos ibas a estar a salvo.
Necesitábamos creer que todo estaba bajo control. Y mantener la ilusión de que cada vez necesitabas menos de nosotros, porque ya estabas “grande”… ¡por fuera! De tu vulnerabilidad interna, ni noticias….
Creía que hacerte un cuestionario cuasi-policial antes de salir era más que suficiente: ¿Con quién vas? ¿A dónde?¿Qué van a hacer? Mandáme mensajito, llamáme, o te llamo… ¡Avisáme con quién volvés!

Y volviste. En realidad, te trajeron. Completamente alcoholizado. Y me asusté mucho, me aterroricé, a decir verdad. La angustia invadió mi alma y mi cuerpo. Pero no te lo dije, empecé a gritar, me mostré furiosa. Desperté a tu padre, te amenacé con castigos varios, te culpabilicé de todos mis males, te reproché mi esfuerzo y te endeudé hasta agotarme…

Pero, una vez más, jamás te pregunté cómo te sentías ni qué te había pasado esa noche.
Ni mucho menos, qué necesitabas de mí hoy…y de ahora en más.

Mamá.

Lic Carmen Villanueva

 

 

Publicado en A-B | Etiquetado , , , , , , , , , , | Dejar un comentario

Tareas escolares

 

Se sacrifica toda la niñez con estas palabras “prepárate para el futuro” Y durante ese tiempo el niño se aburre” F. Dolto

Cuando nosotros los adultos nos planteamos la necesidad de preparar a nuestros hijos  para un futuro: el ingreso escolar, el pasaje a un grado de mayor dificultad etc.- tendemos a querer asegurarnos que nuestros hijos tengan TODOS los recursos para un buen desempeño,  quizás con la sana intención de evitarles posibles fracasos. En esta “intención” los perdemos de vista a ellos, sus intereses y posibilidades.

Si  se trata del ingreso a primer grado, en preescolar esperamos que ya sepan leer o al menos que conozcan todas las letras. Si pasan a cuarto grado, ya en tercero les pedimos que cumplan con las mismas exigencias que en cuarto porque el año que viene es difícil. Y así los chicos hacen lo que pueden para adaptarse a las exigencias del “mundo actual”.

Focalizamos el fin, sin permitirles transitar los medios.

Frente a estas realidades nos encontramos con chicos que   responden efectivamente a estas exigencias (quizás con costos mas invisibles) y otros que por el contrario, no logran adaptarse a estos ritmos y expectativas. Cotidianamente luchan con más exigencias:

* carpetas por completar

* actividades que rehacer, notas de las docentes

* hacemos los deberes POR ellos y no CON ellos - a nuestro ritmo (porque tenemos cosas que hacer)

* maestras particulares luego de asistir 8 horas al colegio

En ambos casos, siempre  vale la pena que repensemos  qué sucede con nuestros hijos cuando los apuramos y dejamos de acompañarlos en estos momentos de cambio e incertidumbre y en su lugar les exigimos que se adapten.

Estos cambios de nivel o ciclos educativos, representan momentos de crisis en el crecimiento de nuestros hijos,  transitarlo   les dará una oportunidad de crecimiento y construcción de nuevos aprendizajes.

Proponemos aprender a estar disponibles como adultos para que ellos encuentren palabras que nombren todo lo que van viviendo: miedos, angustias, éxitos y fracasos.  Que ellos mismos puedan transitar los momentos difíciles de cambio.

“El secreto de la salud, mental y corporal, está en no lamentarse por el pasado, preocuparse por el futuro, ni adelantarse a los problemas, sino vivir sabia y seriamente el ahora!” Buda

Lic. Roxana Ale

Publicado en Q - R - S - T | Etiquetado , , , , | Dejar un comentario

Bullying/Acoso escolar

Cotidianamente nos  encontramos con noticias acerca de actos de “violencia escolar”. Seguramente, como todo acto violento, despierta en nosotros sentimientos de rechazo, indignación, enojo, necesidad de castigo y puesta de límites.

Te invitamos a ver este VIDEO publicado en YOUTUBE: ACOSO ESCOLAR VIDEO:http://www.youtube.com/watchv=lb_23FbSHmY&feature=fvw

Estas escenas nos muestran aspectos de nuestra realidad actual… No es un tema menor, justamente porque quienes lo protagonizan son nuestros menores.

Entendemos que la familia es la “primera celula” de una sociedad – a la cual en la actualidad,  todos reconocemos como violenta. No intentamos  juzgar ni culpar, sino reflexionar sobre  qué es lo que lleva a nuestros hijos a protagonizar actos violentos que involucran a muchas más personas que las que podemos VER a simple vista en estas escenas.

¿Qué queremos decir con esto? Que los chicos son sólo una parte visible de estas dinámicas.  La otra parte somos las familias. Creemos que focalizar sólo en una de estas partes, es realizar un reduccionismo del acto violento. Es  más profundo que lo que vemos en las noticias. Nosotros como padres y  adultos, podemos  asustarnos o negarlo, nos puede doler… pero esta es una realidad que cada vez vemos mas -

Estos videos ilustran las situaciones más extremas, más visibles. La gama de situaciones violentas tiene muchos matices y el mismo punto de partida: la familia.  Somos proveedores de recursos, por eso –

  • si los escuchamos, conocerán lo que es sentirse escuchados
  • si los valoramos conocerán lo que es sentirse valioso
  • si los respetamos conocerán el respeto
  • si nos ponemos en su lugar conocerán la empatía.
  • si no lo hacemos conocerán el ABANDONO y la soledad

No es  “sólo”  responsabilidad del colegio, de la maestra, de los “malos” compañeros. Primero es nuestra responsabilidad  como familia: brindarles los recursos para enfrentar cualquier situación en cualquier circunstancia que les toque vivir.

¿Por qué? Porque somos referentes, guías,  somos los que vamos a facilitarles … o no … las herramientas para resolver conflictos y reconocer las situaciones violentas:  maltrato, acoso y abuso.

No es necesario pegar, gritar  o descalificar para hablar de violencia.

La ausencia en presencia – el  vivir con ellos  sin reconocer sus intereses e inquietudes, sus miedos, sus amigos… es lo que podemos llaamar violencia  no registrada. No se trata sólo de la cantidad de horas compartidas, sino de los momentos de real conexión con nuestros hijos: qué quieren, qué necesitan, qué desean, cuáles son sus temores, sus miedos, sus anhelos.

Crianza – son todos aquellos aspectos invisibles que requieren de nosotros una disponibilidad  para acercarnos a ellos. Sino,  los abandonamos, los privamos de referentes,  de acompañamiento, de guía que los acompañen en su crecimiento .

“Si existiera algo que quisiéramos cambiar en el niño, deberíamos primeramente examinar y ver si no hay algo que podría ser mejor para cambiar en nosotros mismos…”          

C. G Jung

Publicado en A-B | Etiquetado , , , , , , , , , | 2 comentarios

CAFÉ TEMÁTICOS 2013

blog-ninerablog-lactanciabolg-alcoholblog-dormir-juntosblog-nena-y-papas-discutiendo

TALLERES/CAFÉ TEMÁTICOS

CAFÉ TEMÁTICO  “REAPRENDIZAJE VINCULAR”

Inicio San Isidro: Martes 19 de Marzo         info@familiasactuales.org

19.00 a 21.00 hs      Frecuencia Mensual     Arancel: $120

A lo largo de nuestra vida vamos aprendiendo diferentes esquemas vinculares: dar, recibir, cuidar, desamparar, manipular, exigir, abandonar, proteger, amar, ceder, imponer, escuchar, descalificar, contener, controlar etc. Estos patrones aprendidos crecen con nosotros, sin consciencia. Los Talleres de Reaprendizaje Vincular tienen como principal objetivo abrir un espacio de encuentro en el cual aprender acerca de las diferentes modalidades vinculares,  nuestros automáticos y cómo éstos   inciden en todos los aspectos de nuestra vida: pareja, familia, trabajo, dinero, pares, estudios,  enfermedades, accidentes.

Lo que no se aprende conscientemente, se repite automáticamente.

Te proponemos ampliar la lente y aprender un poco más sobre vos mismo y la manera particular de vincularte con otros.                                                           

La reflexión grupal posibilita aprender a intercambiar sanamente, escuchando a otros, proponiendo nuevas alternativas y sobre todo pudiendo encontrarnos con la realidad que no nos pasa solo a nosotros.

CONDICIONES GENERALES DE LOS CAFÉ TEMÁTICOS

La metodología de trabajo consiste en reuniones en las que participan como mínimo ocho personas y como máximo 12.

Los esperamos.

Lic.  Malena del Franco     Lic. Roxana Ale

Publicado en C - D - E | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , | Dejar un comentario

Cambiar. Salir de la caverna

  • No puedo más, ¿por qué siempre ME pasa lo mismo?.
  • ME quiero morir. No entiendo lo que ME pide.
  • Un día me levanté y se había ido, no ME quiso nunca?
  • ¿Qué querés que haga?
  • DeciME. AvisaME. MiraME. QuereME. DaME

Separaciones, mudanzas, problemas económicos, enfermedades. PÉRDIDAS. La mayoría de las veces las vivimos como castigo del destino, Dios o las personas más cercanas a nosotros son los culpables de nuestra dura realidad. Estamos absolutamente “seguros” y convencidos que nosotros no tenemos nada que ver en esto, somos pobres víctimas.

Estos argumentos  no hacen más que obstaculizar la posibilidad de crecimiento personal. Ilusoriamente funcionan como refugio, que cuando las generalizamos como patrón o respuesta automática frente a las CRISIS  evidencian como síntoma una MODALIDAD VINCULAR INFANTIL. Seguimos funcionando como cuando eramos niños y realmente necesitábamos de un otro que nos decodifique, mire, nombre, atienda, sostenga, ampare.

Las crisis son oportunidades de cambio. Intentar comenzar a comprender y aprender el PARA QUÉ de cada situación que se me presenta es un primer eslabón para comenzar  a crecer. Esto que se nos presenta cotidianamente no son trampas del destino, son oportunidades de crecimiento ya que reflejan aspectos sombríos. Esto que me sucede “por fuera” me pertenece y trae información muy valiosa para mi crecimiento.

Podemos enojarnos,  asustarnos, sentir que morimos, querer lastimar a otros, arrepentirnos, negarlo. Lo que sucede, ES.

La ADULTEZ conlleva el HACERSE CARGO de la propia vida. Como adultos lo que hacemos  es nuestra responsabilidad. Dejar de reclamar a otros  e intentar conocer nuestra historia, descubrir nuestros traumas y potencias, es un comienzo.

Despertar. Descubrir el PARA QUÉ, de esto que nos sucede. El juego de luces y sombras. El sentido de lo que vuelve como destino como oportunidades que van y vuelven cada vez mas “antipáticamente”. Soledades, desamparos, raíces de un patrón aprendido que enmascaran talentos y virtudes desconocidos y por descubrir. Toda una elección que es posible desde la conciencia.

Lic. Roxana Ale

Publicado en C - D - E | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios